Energía de calidad para un trabajo de calidad

¿Cuántas veces se ha sentido desfallecer de cansancio en un día normal de oficina y lo que es peor, apenas es lunes?, ¿o acaso usted es de los que, a mitad de la mañana no son capaces de concentrarse y sienten que la cabeza les va a estallar? No es hora de cambiar de trabajo amigo lector, es hora de cambiar sus hábitos alimentarios. La forma como nutrimos y ejercitamos nuestro cuerpo está directamente asociada a los niveles de vitalidad y concentración. Si usted tiene un sistema de alimentación deficiente, lógicamente, su energía será mala.

No se olvide de la comida más importante del día

Cada vez es más frecuente que una persona salga de su casa y decida “desayunar en la oficina” un café y unas galletas. Esta, para comenzar es una de las practicas más nocivas que existen, puesto que, como el desayuno es la comida principal, el 60% del total de la energía del día debe estar contenida allí.

Comience con este hábito…

Si usted dispone de tiempo suficiente, desayune una bebida energizante, como Milo o chocolate oscuro, los flavones de la cocoa ayudan a mejorar el estado de ánimo. Consuma huevo por lo menos dos veces a la semana. Este maravilloso aliado de la buena salud contiene calcio, hierro, selenio, fósforo y vitaminas, elementos clave para la concentración y la buena memoria. Pero, si por el contrario, debe encontrar un desayuno exprés, le recomendamos un batido de leche, avena y banano, de alto contenido en potasio y energía. Además, es una opción deliciosa, es decir, no se coma el pastel o la empanada que quedaron de la reunión de anoche.

Por otra parte, tenga en cuenta que pasar varias horas de ayuno vuelve lento su metabolismo y hace que también, llegue con mayor apetito a la siguiente comida. Consuma entremeses saludables, como frutos secos, que aportarán buena dosis de selenio y magnesio para mantener la energía, galletas de avena o frutas o, simplemente, un vaso de yogur, cuyo alto contenido de probióticos hará que mejore su función digestiva y tenga un aporte de zinc.

A la hora del almuerzo, no descuide los carbohidratos. Son una de las principales fuentes de energía y consumidos con moderación no aumentan de peso. No se olvide de las ensaladas de hoja verde, que ayudan a reducir la depresión. Y, para transcurrir de la tarde, las infusiones de té pueden ayudarlo a mantenerse equilibrado y tranquilo. El de manzanilla es ideal.

No lo olvide ¡coma saludable y viva bien!